Suicida por curiosidad
Es un viento que avanza quieto y aplasta la memoria. Trae una imagen espantosa, sobrecargada de vergüenza, construida con una descarada inocencia, aunque violenta. Ácida. La única reacción es meterse una mano adentro del ojo y escarbar, mientras un pequeño grito se pierde adentro de la boca.
El deseo inmediato es la desaparición… o la destrucción sistemática de uno mismo. Un puñal estaría bien. Que ingrese despacio por la sien y desgarre uno por uno los tejidos cerebrales hasta llegar a la médula. Luego meter allí un zapato, recién lustrado, y que el betún lo infecte todo. Que arda universalmente. Por último, ingresar dientes con los dedos. Despacito, que duelan muchísimo, hasta quedarse ciego, aturdido, y sentir un gusto metálico en la lengua, metal oxidado, inmundo. Darse topetones contra la pared es el broche final. Correr desesperado y reventarse el cráneo de un solo golpe. Que no quede nada, sólo sangre negra y masa encefálica desperdigada por el suelo.
Al rato todo vuelve a empezar. Y el cuerpo es el mismo.
Profesor Favalli
cOmO eztazZ..??
tantO tiime ziin zaber de thii..
qe ha ziidOo de thu vida...?
zhiia thanta burla me eztrezaaa..!!! =(
a thii nOo..? jaaa..
ni px prdiimOoZ i qeeee..?? jaja (biien enOjadaa..)
pOez ezperOo qe andez azii bn xiidOo..
cuiidathe muxOoO..!!!!
=)
i arriba lOoz pumaaaaaaaaaaaaaaaaaazZz...!!!!!!