A la madre:
Después de haber tenido una mañana muy rara, una tarde nefasta, me encuentro en la cuidad después de haber tenido un viaje de 40 minutos, y ahora, estoy recostado sobre una banca muy estilizada y diseñada de una forma tan rara que logro el descanso.
Trato de encontrar un punto en el cual puedo concentrarme, para poder reflexionar sobre mi actitud tan mal vibrosa; ya que la parecer me desquite con la mujer que me hace sonreír por alguna extraña razón, u aun no he descubierto el porque sucede ese fenómeno en mi…
En un de repente, las ideas vienen a mi cabeza, pero es información tan valiosa, que me es preciso, trasformar las en palabras. Me apresuro a tomar una hoja de papel, sin importar el estado de esa hoja plasmo mis ideas, pero aun así no dejan de ser un desorden en mi mente. Cada determinado tiempo hago pausas para ordenan mis ideas para que sean lo más coherentes.
Termino de ordenar mis ideas, y tomo un descanso. Y me percato que hay una ardilla curiosa moviendo las patas con gran habilidad, explorando su entorno y la observo detalladamente, y noto que solo tenia sed pues se detiene en la fuente a beber un poco de agua. Al observarla solo esperaba el momento que terminara de beber su agua o que se callera al estanque; pero para la mala fortuna de mis pensamientos eso no sucedió, solo se marcho nerviosa, como todas la ardillas; pues viven con el estrés en la cola, pues siempre la traen levantada y nunca la bajan.
En fin la ardilla trepa a su árbol, pero de una manera muy sospechosa, me preguntaba por que, pero no le puse la mayor atención. Me dispongo a disfrutar del lugar y observar lo que sucedía al mí alrededor.
De pronto me sorprende una rata gorda y enorme, que dista de ser un capibara, que iba corriendo para poder ocultar su fechoría efectuando un salto de gran distancia, no muy lejos de mi persona, para así ocultarse en la yerba y plantas. Mis nervios se alteran y me corazón se exalta. Cuando reacciono las luces de la ciudad se han encendido y todo esta oscuro.
Me corre un escalofrío, siento un sensación bastante desagradable muy parecida a que algo peludo y picudo esta algo recorriendo mi cuello, trato de soportar esa sensación tan desagradable pero es demasiado poderosa, y dirijo mi mano con gran velocidad y fuerza a mi cuello; al hacer contacto se retira la sensación, y noto que eres un insecto muy peludo con las patas puntiagudas. Pero la sensación aun así no deja de recorrer por todo mi cuerpo.
A lo lejos de escucha un susurro, al parecer son las aves dispuestas a dormir, puesto que todo ya es oscuro y algo tenebroso, pero hay algo extraño en el ambiente; puesto que se siente el aire mucho mas frío de lo normal, y el ambiente se siente muy pesado.
No se deja de escuchar el susurro, cada vez es mas intenso, y el aire, le da movimiento a los árboles. Entonces me pregunto el porque del movimiento, si no había movimiento. Para mi asombro los árboles están platicando entre sí, y el susurro era el plan maestro de mi secuestro.
Cuando me di cuenta de su plan mantuve la calma, por un momento, pero no puede la puede contener por mucho tiempo y emprendí la huida lo mas pronto y rápido que humanamente posible; al mirar los árboles, que corría ordenaron que se me cerrar la salida, y así lo hicieron pero como eran muy viejos, sus raíces eran demasiadas profundas para poder despegarse del suelo; al verse imposibilitados, ordenaron que los rosales me capturan y me hicieran el mayor daño posible.
Yo corría y corría, y los rosales me lanzaban sus espinas puntiagudas, filosas y venosas. Por suerte logre escapar. Pero seguía corriendo como loco y cometo la estupidez de irme por otro camino y aun más tétrico. Y cuando menos me lo espero se termina el endemoniado, y tras de mi hay un cráneo metálico de bronce.
Al parecer mí día esta saldo, pues al cráneo metálico se le ocurre preguntarme que diablos pasa conmigo, que por que hacia tanto ruido, que le bajara a mi escándalo. Que le diera un consejo de cómo conquistar a la señorita que le gusta y pasaba todos lo días por este rumbo e irónicamente le contesto que quien iba pasar por este camino sin salida.
Molesto me contesta que yo era un ingenuo, que le camino solo estaba oscurecido por las sombras del bosque, y que era un pobre diablo, que e largara lo más pronto posible, antes que hablara con los árboles y los demonios ocultos que tomaban sangrientamente las almas de los mortales, como yo.
Y me dije: cuando rayos se iba terminar esto. Y me largue lo más pronto posible de ese lugar, y alterado Salí del bosque, donde a simple viste s veía los retos de los señores justicieros de la extorción, dejaron su material de guerra, pues hace unos días las bestias perredistas atacaron a seres indefensos como yo, dejándolos con altos niveles de estrés.
Pero no las vallas que protegían los recintos del lugar me resguardarían de la leyenda más temida, el mosquito chupa sangre, que me ya asechaba para deshidratarme plasmáticamente, pero por suerte hacia un frio del demonio y no salió.
Camino a mi hogar, veo un sinfín de zombis, de tras del volante con sus naves asesinas, que si cruzabas la avenida te aniquilaban, con sus enormes naves.
Pero por fortuna nadie me vio y salí ileso, llegando así a donde a un puesto en donde se come perro adobado, y me pregunte será este mí destino el día de hoy, terminar adobado, en trozos diversos empalado a la lumbre. Por suerte ese solo fue un sueño. Mmm mas pero me di cuenta que yo ya estaba en el estomago de muchas personas, pues me había asesinado la pareja asesina que se encontraban en el lugar en donde yo me encontraba reflexionando y la rata enorme solo fue una distracción para sedarme y matarme, y solo así saciaban su sed de sangre y pasión amorosa, matando a individuos con tan mala suerte. Como yo, para después venderla como carne fresca.
Jajajajajajajaja….. dulces sueños.
BUENO ESPERO QUE NOS VEAMOS
MUCHO GUSTO CONOCERTE