Estáte, Señor, conmigo
siempre, sin jamás partirte,
y cuando decidas irte,
llévame, Señor, contigo;
porque el pensar que te irás
me causa un terrible miedo
de si yo sin Ti me quedo,
de si Tú sin mi te vas.
Llévame en tu compañía
donde Tú vayas, Jesús,
porque bien sé que eres Tú
la vida del alma mía;
si Tú vida no me das
yo sé que vivir no puedo,
ni si yo sin Ti me quedo,
ni si Tú sin mi te vas.
Por eso, más que a la muerte
temo, Señor, tu partida,
y quiero perder la vida
mil veces más que perderte;
pues la inmortal que Tú das,
sé que alcanzarla no puedo,
cuando yo sin Ti me quedo,
cuando Tú sin mi te vas. Amén
Bueno espero ke la vida te sonria mucho y ke seas muy feliz siempre vale!!te mando muchos besos y abrazos enormes!!!