About Me
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¿Es que verdaderamente nuestra vida no puede tener otro sentido sino este sin-sentido? Hermann Broch
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Interests
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Cine, teatro, T.V., literatua, música, artes en general, publicidad, medios, marketing, viajes y muchas cosas más.
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Favorite Music
Pink Floyd, REM, Belle & Sebastian, J. Sabina, Beatles, Albert Pla, Ella Fitzgerald, Charlie Parker, Café Tacuba, Peter Gabriel, etc.
Disco favorito: Dark Side of the Moon
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Favorite Movies
Directores: Tarkovski, Scorsese, Coppola, Kusturika, Jarmusch, Godard, Fellini, Kubrick, etc.
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Favorite TV Shows
24, Rome, Lost
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Favorite Books
Dr. Faustus, Quijote, Voces Reunidas, Espantapájaros, América, Cada cosa es Babel, No me preguntes cómo pasa el tiempo, La inmortalidad, etc.
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Favorite Quote
"Algunas cosas mías, cuando me las explico, pierden su significación." Antonio Porchia.
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Journal
Una imagen: Una fila de hombres frente a un muro que ellos mismos han construido. El que se encuetra a la cabeza corre hacia la pared y estrella su frente contra ella. Dolido se vuelve a formar al final de la línea en la que están casi todos los hombres del pueblo. Pasa el siguiente, repite la acción. Uno tras otro golpean el muro con la testa, después de un par de vueltas algunos de ellos sangran, otros caen después del golpe, ninguno deja de intentarlo de nuevo. El ritual continúa, no se detendrán hasta que la pared caiga. Y, finalmente, cae. Construyendo el sentido: La imagen es de un pueblo en España que hasta hace algunos años mantenía viva esta tradición, no estoy seguro si aún lo hacen, pero la metáfora me parece una de las más claras que he encontrado. Todos hacemos nuestros propios muros y tenemos que derrumbarlos para seguir avanzando, para no quedar atrapados. Para mí la mejor manera de tirarlos es usando la cabeza, insistiendo, encarando los obstáculos, desarrollando las mejores estrategias para hacerlos caer con inteligencia. Siempre he creído que la única forma de llegar a dónde uno quiere es no perder de vista el objetivo y hacer lo necesario para alcanzarlo. A veces los golpes nos hacen dudar, pero no deberían de disuadirnos, el ejemplo que presenta esta historia es contundente.
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Felicidades
abrazo