Las personas cumplen ciclos. Las personas que están cerca de mí cumplen ciclos que cierran en algún momento. Y el ciclo aquél que me cimbró hasta la médula reciéntemente sigue sin permitirse, ni permitirle yo, extinguirse. De la persona más importante en mi vida reciente. Pao.
Numerosos contactos siguen manteniendo vivo su recuerdo. Numerosas circunstancias me reavivan de una u otra forma las emociones sentidas hacia ella. Ya sean de deleite o de terrible sufrimiento. Y el día de hoy no fue la excepción, así como la semana anterior otra noticia de alguien cercano que abrió una de las heridas más profundas que Pao dejó con su paso por mi vida.
Tal vez estoy condenado a recordarla y padecerla de nuevo cada cierto tiempo. A adorarla recurrentemente de cuando en cuando.
Cuando quisiera con ansia que mi condena fuera tenerla cerca de nuevo...
Pero sé que el mundo se rebela contra concedernos a los mortales las condenas que deseamos...